Rafaelinos por el mundo – Singapur: limpieza extrema, multas insólitas y una ciudad que no parece Asia

En la mañana de Minuto Rafaela Radio (104.3), el programa cruzó medio mundo para hablar en vivo con dos rafaelinos que hoy están del otro lado del planeta. Verónica y Alejandro se conectaron desde Singapur, donde viven sus primeros días de un viaje por Asia que continuará en Japón, y compartieron una radiografía tan sorprendente como detallada de una de las ciudades más modernas y particulares del mundo.
Instalados en la zona de la bahía, con el impactante paisaje urbano de fondo, contaron que en Singapur hay 11 horas de diferencia con Argentina y que el calor es constante durante todo el año. “Es una ciudad casi sobre el Ecuador, con mucha humedad y temperaturas que rondan los 29 o 30 grados”, describieron.
Uno de los aspectos que más los impactó fue la limpieza. Paradójicamente, casi no hay tachos de basura en la vía pública. “Estuve una hora con una lata en la mano buscando dónde tirarla”, contó Alejandro. La clave, explicaron, está en la fuerte conciencia ciudadana y en las multas altísimas para quien ensucie o incumpla normas. Singapur, dijeron, es conocida como “la ciudad del no”: hay prohibiciones para comer en el subte, hablar fuerte, llevar chicles —incluso ingresarlos al país— y hasta carteles con sanciones de miles de dólares por transportar productos inflamables.
El transporte público también los sorprendió. El subte es moderno, silencioso y extremadamente ordenado. Además, se maneja por la izquierda, herencia de su pasado como colonia británica. La bicicleta tiene un lugar importante y es respetada por los conductores.

En lo cultural, remarcaron que Singapur es una mezcla constante: barrios árabes, indios y chinos conviven manteniendo sus tradiciones, idiomas y templos. En gastronomía, probaron desde comida hindú y japonesa hasta platos locales en los “hawker centers”, grandes espacios tipo feria donde incluso hay puestos con estrellas Michelin. “Se come mucho pescado y fritos. A veces elegimos señalando con el dedo porque no sabemos los nombres”, contaron entre risas.
También visitaron uno de los bares considerados entre los mejores del mundo por su coctelería y recorrieron la zona de Marina Bay, con íconos como el hotel de tres torres con piscina en la cima, museos, tiendas de lujo sobre el agua y espectáculos nocturnos de luces y fuentes danzantes.
Según su experiencia, es un destino ideal para recorrer en pocos días: “Es hermosa, pero chica. En tres días se conoce bien”. Desde allí partirán hacia Tokio, donde el contraste será fuerte: más cultura asiática tradicional y temperaturas invernales cercanas a los 0 grados.
A miles de kilómetros, el corazón sigue en Rafaela. Entre anécdotas, recordaron el ascenso de Atlético y hasta prometieron volver a salir al aire desde Japón. El mundo es grande, pero la conexión rafaelina cruza cualquier frontera.



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