Rafaela superó los 100 milímetros de lluvia en cuatro días y persisten las secuelas del temporal
La ciudad de Rafaela vivió varios días consecutivos bajo un mismo patrón: cielo cerrado, lluvias intermitentes y acumulaciones que, con el correr de las horas, empezaron a sentirse en calles y terrenos. De acuerdo a registros oficiales del Aeródromo local, el total de precipitaciones alcanzó los 106 milímetros entre el viernes y la mañana de este lunes. En cuanto a las mediciones de INTA, marcaron 112.6 milímetros.

El episodio tuvo su punto de partida el viernes 20 de marzo, con lluvias que comenzaron temprano y se mantuvieron durante buena parte de la jornada. En ese primer tramo se registraron 24 milímetros hasta media tarde, a los que luego se sumaron otros 18 mm hacia la noche.
Pero el momento más intenso llegó después. Entre la noche del viernes y la madrugada del sábado se produjo el mayor caudal de agua caída, con 44 milímetros adicionales en pocas horas. Ese pulso fue clave para que el acumulado alcanzara los 86 milímetros en menos de un día, generando suelos saturados y anegamientos puntuales en distintos sectores.
Lejos de disiparse, la inestabilidad se extendió durante el fin de semana y volvió a hacerse notar este lunes por la mañana, con otros 22 milímetros que terminaron de empujar el total por encima de los 100.
Si bien no se registraron tormentas severas ni ráfagas destacadas, la persistencia fue el rasgo dominante del fenómeno. Ese goteo constante, más que cualquier episodio aislado, fue el que terminó complicando el drenaje en zonas donde el agua tarda más en escurrir.
Ahora, con el cambio en las condiciones previsto para los próximos días, se espera una mejora gradual que permita a la ciudad y a las áreas rurales recuperar su ritmo habitual, mientras el agua acumulada empieza lentamente a retirarse.
La ciudad de Rafaela vivió varios días consecutivos bajo un mismo patrón: cielo cerrado, lluvias intermitentes y acumulaciones que, con el correr de las horas, empezaron a sentirse en calles y terrenos. De acuerdo a registros oficiales del Aeródromo local, el total de precipitaciones alcanzó los 106 milímetros entre el viernes y la mañana de este lunes.
El episodio tuvo su punto de partida el viernes 20 de marzo, con lluvias que comenzaron temprano y se mantuvieron durante buena parte de la jornada. En ese primer tramo se registraron 24 milímetros hasta media tarde, a los que luego se sumaron otros 18 mm hacia la noche.
Pero el momento más intenso llegó después. Entre la noche del viernes y la madrugada del sábado se produjo el mayor caudal de agua caída, con 44 milímetros adicionales en pocas horas. Ese pulso fue clave para que el acumulado alcanzara los 86 milímetros en menos de un día, generando suelos saturados y anegamientos puntuales en distintos sectores.
Lejos de disiparse, la inestabilidad se extendió durante el fin de semana y volvió a hacerse notar este lunes por la mañana, con otros 22 milímetros que terminaron de empujar el total por encima de los 100.
Si bien no se registraron tormentas severas ni ráfagas destacadas, la persistencia fue el rasgo dominante del fenómeno. Ese goteo constante, más que cualquier episodio aislado, fue el que terminó complicando el drenaje en zonas donde el agua tarda más en escurrir.
Ahora, con el cambio en las condiciones previsto para los próximos días, se espera una mejora gradual que permita a la ciudad y a las áreas rurales recuperar su ritmo habitual, mientras el agua acumulada empieza lentamente a retirarse.



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