Puente de Esperanza: el hogar convivencial que nace en Rafaela

 

En el estudio de Minuto Rafaela, representantes de la Fundación Manos Abiertas presentaron el proyecto Puente de Esperanza, un hogar convivencial que alojará a niños y niñas de 0 a 6 años en situación de vulneración grave de derechos. Se trata de un espacio profundamente humano que busca dar contención, afecto y una oportunidad real a las infancias judicializadas.

La presidenta de la fundación, María Florencia Michling, y la voluntaria Valentina Orengioni  explicaron que el proyecto nació a partir de un grupo de mujeres que fueron familias solidarias de tránsito. “Niños que tienen que ser sacados de su entorno familiar viven con una familia hasta que su situación judicial se resuelve. Entonces, cuando empezamos a transitar juntas, decidimos abrir el hogar para que vivan todos juntos”, contó Michling.

Los pequeños que ingresen al hogar lo harán por motivos diversos: maltrato, abuso, abandono o consumo problemático dentro de su entorno familiar. La resolución de cada caso puede derivar en dos caminos: la Re vinculación con su familia o la adoptabilidad.

Un proyecto sólido que reúne a más de 40 voluntarios

La iniciativa se articula con la Fundación Manos Abiertas, creada en 1992 por el padre Ángel Rossi, y que hoy gestiona hogares en Buenos Aires, Mendoza y Córdoba. El de Rafaela será el cuarto en el país.

Orengioni, activa en el voluntariado, señaló que la motivación nace del compromiso y la convicción compartida: “Esto no es algo romántico ni una decisión tomada a la ligera. Verlas a ellas impulsar el proyecto con tanto amor y tan armado te da ganas de participar”.

El hogar funcionará como una casa familiar: habrá cinco personas rentadas trabajando las 24 horas y equipos de voluntarios para distintas tareas —cuidado, limpieza, cocina, ropero, eventos y recursos—. Actualmente son alrededor de 40 personas involucradas.

Primera infancia, acompañamiento y estructura

Puente de Esperanza alojará entre 8 y 10 niños de 0 a 6 años. La elección del rango etario responde a las necesidades específicas de la primera infancia. “La forma de abordar a los más chiquitos es distinta. Mezclar edades genera colapsos y estructuras que hoy no tenemos preparadas”, explicaron.

El hogar ya cuenta con una casa refaccionada y equipada, y están a la espera de un paso clave: la obtención de la personería jurídica, requisito previo para firmar el convenio con la provincia. “Creemos que antes de que cierre el año vamos a tener la personería. Lo otro ya está trabajado”, indicaron.

Desafíos: sostener el proyecto y garantizar continuidad

Una de las mayores dificultades fue la permanencia y la paciencia: “El año pasado hicimos el cierre del año en la casa y pensábamos que ya estarían los chicos. Ahora volvimos a hacer el cierre y todavía no llegaron. Pero los voluntarios se quedan, se forman y eso nos impulsa”, destacaron.

Otro desafío es económico. La fundación necesita 1.000 socios activos que aporten $5.000 por mes; hoy apenas alcanzan 350. “Estamos en luna de miel. Todos acompañan al principio, pero esto tiene que durar en el tiempo”, expresaron.

Para Michling , el motor es claro: “A los chicos se les cambia la vida cuando se les da una oportunidad. Yo siempre pienso en ese niño al que nadie miró. Después crece y todos lo critican. Nosotros queremos llegar antes, cuando aún se puede cambiar la historia”.

Campaña actual: kits personalizados para cada niño

Esta semana lanzaron una campaña para reunir fondos con el objetivo de armar un kit personal para cada niño: vaso, plato, cubiertos, cepillo de dientes, pasta dental, mamadera, chupete y elementos de higiene. Cada kit cuesta $122.000.

Queremos que cada niño tenga sus cosas y que el día que se vaya se las lleve. No que tres chicos usen el mismo cepillo de dientes”, remarcaron. Las donaciones pueden hacerse mediante el alias manosabiertas.rafa o el link de Mercado Pago disponible en sus redes.

Los aportes llegan en montos de todo tipo: “Ayer recibimos transferencias de mil pesos. Eso te emociona, porque demuestra que la gente quiere colaborar”, dijeron.

Una causa que es de toda la comunidad

Antes de despedirse, las referentes agradecieron el espacio y dejaron un mensaje claro: “Esto nos compete a todos. Nosotros lo estamos haciendo, pero es responsabilidad de toda la ciudad acompañar a estas infancias que hoy están siendo vulneradas”.

Desde Minuto Rafaela, el compromiso de difundir y acompañar queda abierto para seguir fortaleciendo este proyecto que busca transformar realidades desde el amor, el trabajo y la oportunidad.

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