«Hay gente que le dedicó 45 años de su vida al cuartel»: Darío Bonetto destacó el compromiso de los Bomberos Voluntarios de Rafaela

Vocación, sacrificio y trabajo silencioso: cómo se sostiene el servicio de los Bomberos Voluntarios

Los Bomberos Voluntarios de Rafaela cumplen una tarea esencial para la comunidad, muchas veces de manera silenciosa y con un enorme compromiso personal. Así lo expresó el subjefe del cuartel, Darío Bonetto, quien brindó detalles sobre el funcionamiento de la institución, la capacitación de los integrantes y los desafíos económicos que enfrentan para sostener el servicio.

Actualmente, el cuerpo está conformado por 28 integrantes, entre hombres y mujeres, que desarrollan su labor de manera completamente voluntaria.

Una preparación constante

Bonetto explicó que quienes desean ingresar a Bomberos deben realizar un curso de un año de duración, organizado por la Regional 3 de la Federación Santafesina de Bomberos Voluntarios.

Durante ese período, los aspirantes cursan distintas materias vinculadas a rescate vehicular, psicología de emergencias, herramientas específicas y formación bomberil.

«Una vez que aprobás todas las materias, recién ahí podés ingresar al cuartel», señaló.

Equipamiento costoso y recursos limitados

El subjefe indicó que equipar completamente a un bombero demanda una inversión cercana a los tres millones de pesos, incluyendo casco, botas, chaquetón, guantes y el equipo de respiración autónoma, uno de los elementos más costosos.

Los recursos provienen principalmente de subsidios nacionales y provinciales, aportes municipales, una cooperadora y diversas actividades solidarias organizadas por la institución.

«Siempre venimos corriendo de atrás. Todo es muy costoso y los recursos muchas veces llegan demorados», reconoció.

El nuevo cuartel, una obra que avanza

Bonetto también se refirió a la construcción del futuro cuartel de Bomberos Voluntarios, ubicado en la intersección de Cacciolo y 25 de Mayo, frente a la laguna de retardo.

La obra presenta un avance cercano al 60%, aunque aún restan trabajos importantes como pisos, instalación eléctrica, baños y vestuarios.

Para continuar con el proyecto, incluso se debieron vender algunas unidades a otros cuarteles del país.

El desafío de combatir incendios forestales

En relación con los incendios de gran magnitud, Bonetto recordó su participación en operativos realizados en Córdoba y describió las complejidades de esas tareas.

«Hay días enteros de trabajo en la montaña, con mochilas de agua, motosierras y herramientas manuales. Es una tarea muy exigente física y psicológicamente», contó.

Además, destacó la importancia de la preparación física permanente y la coordinación con otros cuerpos de bomberos y organismos especializados.

Una vocación que no tiene sueldo

El subjefe remarcó que ninguno de los integrantes del sistema cobra un salario por su labor.

«Esto es todo honor y vocación. Hay chicos que dejan tiempo con sus familias, sus trabajos y muchas cosas personales para estar cuando la comunidad los necesita», afirmó.

Y agregó una frase que resume el espíritu del voluntariado:

«Hay gente que le dedicó 45 años de su vida a un cuartel de bomberos. Eso es algo que merece ser reconocido».

Cómo colaborar

Desde la institución continúan impulsando campañas para sumar socios y organizan eventos solidarios para recaudar fondos destinados al funcionamiento diario y a la construcción del nuevo cuartel.

«Cuando la gente sabe que es para los bomberos, siempre aparece una mano más. La comunidad de Rafaela siempre acompaña», concluyó Bonetto.

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