“Amigos de la Vida”: ¡Dejen vivir!
Una mirada a propósito de las inconsistencias que pregonan grupos de personas autoconvocadas.

Rafaela fue escenario de la inauguración de un emprendimiento modelo en la provincia, pero agoreros del desánimo nucleados en una agrupación que se hace llamar “Amigos de la Vida” intentan impulsar una queja porque no están de acuerdo con la batería de estudios ambientales y legislaciones que organismos oficiales emitieron al respecto.
En otro capítulo de “el colmo de la desinformación”, la agrupación local buscó incentivar un escrache vía redes sociales que contraría a toda la información oficial, legal y constituida que rige sobre el Crematorio Ecoparque, recientemente inaugurado en la variante de la Ruta 70 con instalaciones de primera calidad.
El crematorio, modelo en la Provincia por sus instalaciones de última generación y por contar con dos hornos diferenciados para mascotas y para humanos, fue objeto de operaciones políticas, desmanes y burocracia que tornó un proceso simple en un flagelo de casi 6 años. Cuando ganó la sensatez y el sentido común, cuando la política dejó de lado las miserias y entendió que esta inversión era necesaria para la ciudad -como fuente de trabajo y como servicio a la comunidad-, la alegría se cristalizó en una inauguración que tuvo un marco de público más que interesante, ávidos de conocer sobre este innovador espacio.
Los “Amigos de la Vida”, nombre que utiliza un grupo de personas que vive y se alimenta de la queja recurrente cuando es conveniente o cuando los impulsan políticamente -como pasó con el abogado familiar de un reconocido servicio de sepelios de Rafaela-, eligieron expresar su pensamiento, basado en un estudio “emanado” (si, usaron esa palabra) de una Universidad para descargar sus incomodidades.
Si bien los medios de tenor de la ciudad no le dieron importancia, siendo reflejado el comunicado en algún sitio digital de relevancia relativa, no fue esto problema para que la gente se exprese, poniendo de manifiesto la incredulidad y la falta de sustento del reclamo de estos señores, “Amigos de la Vida”.
Estos “Amigos de la Vida” brillan por su ausencia cuando los temas de trascendencia real azotan la ciudad: lácteas que contaminan en medio de la ciudad, ellos no están. Quema de basura en la periferia, ellos no están. Residuos en las zanjas de los caminos rurales que afectan a productores, ellos no están. El colmo de la insensatez, cuando cortaron árboles de más de 100 años de antigüedad en el mismo sector que ahora se quejan, ¡tampoco estuvieron!… ¿Alguien los vió generando espacios para limpiar arroyos, solicitando informes medioambientales al estado local? No.
Amigos de la Vida… Dejen vivir….



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